jueves, 1 de noviembre de 2012

ASIA CENTRAL Y EXTREMO ORIENTE

DESTINACIONES DE NATURALEZA Y MONTAÑA

El Monte Fuji
El Monte Fuji es la cima más alta de Japón, es un cono volcánico perfectamente simétrico. Este símbolo nacional ha sido inmortalizado, entre otros, por las "36 vistas del Monte Fuji", la serie de imágenes de Hokusai. En su base se extiende una región de lagos, mesetas, cascadas y grutas, que ofrece bellos paisajes naturales. Cerca de Tokyo, la región de los Cinco Lagos es una zona de veraneo muy popular. Además, subir a la cima del Monte Fuji (Fuji-san en japonés) es el sueño de muchos. Lo ideal es ver la salida del sol desde la cima de la montaña.

Lugares para visitar y qué hacer en el monte Fuji y sus alrededores
Fuji Yoshida: La ciudad de Fuji-Yoshida es conocida principalmente por el santuario de Kitaguchihongu-Fuji-Sengen, o simplemente el santuario de Fujin-Sengen o de Fuji-Asama. Es desde este santuario, dedicado a la divinidad sintoísta tutelar del Monte Fuji, desde donde partían los peregrinos a la cima de la montaña. Al parecer, fue fundado en el año 788 para proteger a las poblaciones locales de las erupciones del Monte Fuji. Lo cierto es que está construido en el majestuoso marco de un bosque de cedros, entre los que algunos, pluricentenarios, son sagrados.


Lago Kawaguchi: El lago Kawaguchi se encuentra en el centro de los Cinco Lagos. Es muy famoso porque refleja, como en un espejo invertido, la cara norte del Monte Fuji. Desde el Monte Tenjo, se puede contemplar una vista espléndida del lago si se coge un teleférico desde la orilla este.

Lago Yamanaka: El lago Yamanaka es el mayor de los Cinco Lagos y el situado a mayor altura, a 982 metros. Es uno de los destinos de veraneo más populares en Japón, con muchas pensiones, casas rurales, tiendas y restaurantes.


Parque Hana no Miyako: En una meseta a 1.000 metros de altitud, podrá admirar muchas variedades de flores con el monte Fuji al fondo.

 

5ª estación del monte Fuji: Situada en el camino de escalada Kawaguchiko-Yoshida-guchi, a una altitud de 2.305 metros, la 5ª estación del monte Fuji es accesible en autobús con la línea de Fuji Subaru. Desde aquí, se puede ver con claridad la cima del monte Fuji. Por esta razón, la estación se ha convertido en un destino turístico para la gente que no desean escalar el monte.

 

Escalada del monte Fuji: El monte Fuji, la cumbre más alta de Japón, culmina a 3.776 metros. La temperatura media en la cumbre es de 4,8 °C en julio y de 5,8 °C en agosto. Incluso en verano puede nevar repentinamente. Está abierto oficialmente a la escalada en julio y agosto. La fórmula más habitual es comenzar a subir al comienzo de la tarde desde la 5ª estación, pasar la noche en un refugio en la cumbre y terminar la escalada antes del alba para ver salir el sol. 

El monte Fuji es considerado sagrado desde la época Edo, y todavía los peregrinos lo escalan. La escalada es relativamente fácil, lo que explica la presencia de niños o ancianos, pero requiere un mínimo de preparación (se pueden presentar problemas relacionados con la altitud) y no se debe olvidar ropa de montaña caliente e impermeable, calzado adecuado y suficiente agua potable. Para su seguridad, no salga de los caminos señalizados. Los refugios de montaña (con dormitorios comunes solamente) tienen una gran demanda y hay que reservarlos con varios meses de antelación. Atención: está estrictamente prohibido acampar en el monte Fuji.

Lago Ashi
El lago Ashi se formó en la caldera del Monte Hakone después de la última erupción del volcán hace 3000 años. Hoy en día, el lago, con el Monte Fuji en el fondo es el símbolo de Hakone.

Las mejores vistas del lago, en combinación con el monte Fuji se puede disfrutar desde Moto-Hakone, desde el Jardín de Hakone Palacio Independiente y desde los barcos turísticos que navegan por el lago. Hay que tener en cuenta, que las nubes a menudo bloquean la vista del Monte Fuji, y hay que considerarse afortunado si se obtiene una visión clara de la montaña. La visibilidad tiende a ser mejor durante las estaciones más frías del año.

Dos empresas de barcos y lanchas turísticas operan en la zona: Moto-Hakone y Hakone-machi en las costas del sur del lago y Togendai Kojiri y en el extremo norte del lago. 

La zona enlazada con la capital, Tokio, mediante la línea de alta velocidad Tōkaidō Shinkansen.


Desierto de Gobi
 
El Desierto de Gobi, situado entre el norte de China y el sur de Mongolia, se ubica en una zona templada de la tierra y se caracteriza por tener temperaturas muy cálidas en verano y un largo y frío invierno. Se extiende por las provincias chinas de Xinjiang y Gansu, y por el sur de Mongolia. Está rodeado por las montañas del Altai y las estepas de Mongolia por el norte y por el suroeste por la meseta del Tíbet.

El Gobi, que en mongol significa «desierto», está compuesto por diferentes regiones geográficas y ecológicas con variaciones en cuanto a clima y topografía. Gran parte de su escasa red hidrográfica no desemboca en el mar. La precipitación media anual es inferior a los 200mm y en las zonas más interiores no llega a los 50mm.


¿Qué podemos encontrar en el desierto de Gobi?
Aquí podemos encontrar a una fauna curiosa, entre la que vale la pena destacar al ratón mas pequeño del mundo, que mide diez centímetros, pero los más peculiar y admirable son sus enormes orejas que son más grandes que su cabeza y lo más gracioso es que salta como un canguro y solo se le puede ver de noche, es una especie única y debemos cuidarla para que no desaparezca.


Muchas personas pensarán que un desierto solo nos puede ofrecer arena y más arena, pues están equivocados, este desierto nos ofrece cosas distintas que llaman la atención a más de un turista. En el Desierto de Gobi es cierto, hay muy poca naturaleza, sin embargo presenta aguazales que son lugares donde se detiene el agua de la lluvia, es ahí donde podemos encontrar a los camellos bebiendo agua para después sobrellevar enormes caminatas cargando cosas de un lado para el otro. ¿Sabías que a los camellos del Desierto de Gobi se les conoce como los barcos del desierto? Pues sí, este curioso apelativo se debe a que son animales de carga y parecen barcos en la caliente arena del Gobi.


Dentro de la fauna del desierto podemos encontrar también al águila dorada, la cual tiene un plumaje particular que parece que estuviéramos viendo mismo sol frente a nuestros ojos. Estos animales vuelan muy alto y en círculos, tanto así que pueden desaparecer por las nubes.


Por otro lado aquí se han encontrado muchos huesos de dinosaurios. Es por ello que es común la visita de expedicionarios paleontólogos quienes buscan restos de fósiles de animales. Como todos sabemos en los desiertos es normal encontrar reptiles entre otros, y precisamente aquí se han encontrado 30 cráneos de lagartos y de pequeños mamíferos, esqueletos de dinosaurios, y hasta nidos.





LAS CIUDADES
Kyoto
Kyoto es posiblemente la ciudad más importante de Japón desde el punto de vista histórico. Sin embargo es una gran ciudad también para el turismo, con sus 1.700 templos budistas, 300 santuarios sintoístas, palacios imperiales, jardines y casas tradicionales.

Y eso que la primera imagen que se puede tener de Kyoto nada más llegar es la de una ciudad industrial y ultra moderna, con calles atestadas de gente y un tráfico demasiado caótico. Sin embargo, no os podéis imaginar los secretos que oculta en el centro histórico y en sus alrededores.

Kyoto es una ciudad con un patrimonio cultural también impresionante. Museos, galerías, jardines culturales y el misticismo de la cultura japonesa con sus pinturas, mosaicos y el culto a las geishas.



¿Qué podemos visitar en la ciudad de Kyoto?

- Palacio Imperial de Kyoto: Aquí vivió la familia imperial japonesa desde 1331 hasta 1868, año en el que se mudaron a Tokio. Las visitas guiadas por el palacio suelen durar sólo una hora, tiempo suficiente de todas maneras para contemplar su espectacular decoración y mobiliario. Esta visita se tiene que reservar con antelación en las oficinas del Parque Imperial de Kyoto que rodea el palacio.

Estas visitas guiadas se realizan diariamente, excepto los fines de semana, de 10.00 a 14.00 horas. El palacio cierra desde el 28 de diciembre al 4 de enero. La entrada es gratuita y merece enormemente la pena. 




- Pagoda To-ji: Es la pagoda más alta de Japón, fundada en el año 794. Se halla a diez minutos al sur de la Estación de Kyoto, una pagoda de cinco plantas reconstruida en el siglo XVII. Hoy en día todo el complejo alberga una gran colección de estatuas, algunas de ellas de hasta seis metros de altura, como la de Senju Kannon, un buda tallado en el año 877. 




- Kinkakuji, el Pabellón de Oro: Se encuentra al norte de la ciudad, un pabellón de tres plantas construido en pan de oro junto a un estanque en 1397, como residencia de descanso de Shogun Ashikaga, quien vivió en el lujo allí hasta su muerte en 1408. A su muerte se convirtió en un templo zen, y hoy en día la decoración en pan de oro es mucho mayor que la original. Cerca del pabellón se encuentra Ryoanji, el más importante jardín de rocas zen de Japón, construido en el siglo XV. 





- Sala Sanjusangendo: Al este de Kyoto tenemos el Templo de Rengeoin, aunque es más conocida como la Sala Sanjusangendo. En el interior hay una increíble colección de estatuas de tamaño natural de Kannon, diosa de la misericordia, talladas en madera en los siglos XII y XIII. Son un total de 1.001 estatuas que rodean a una estatua Kannon sentada, elaborada en el siglo XIII. 




- Gion: Seguro que conocéis a las célebres geishas de Japón. Gion es el barrio de geishas más famoso de Japón, situado frente al Santuario de Yasaka. No es ni mucho menos un barrio de prostitución, ya que las geishas no son prostitutas. Pasear por este barrio es admirar la arquitectura tradicional japonesa, y nada mejor que daros el capricho de cenar en alguno de sus restaurantes exclusivos.


Tokio

Tokio, la capital de Japón es una ciudad que sorprende. Como emblema de la cultura oriental moderna y plagada de símbolos históricos, Tokio recibe con gran hospitalidad a la innumerable cantidad de turistas que se acercan para recorrerla con exhaustiva curiosidad.

La ciudad cuenta con más de 38 millones de habitantes y se pueden encontrar allí las más importantes marcas del mundo, sucursales de los centros financieros más poderosos y prestigiosas casas de altos estudios. Todo ello se combina casi en perfecta armonía con los tradicionales kimonos, restaurantes típicos, arquitectura característica y los más rigurosos rituales, como la ceremonia del té.

Esta ciudad está llena de contrastes, las tradiciones y su calma, se oponen a la furia consumista. Los rascacielos se mezclan con las callecitas de pequeñas tiendas, repletas de restaurantes que permanecen abiertos hasta la madrugada. Todavía subsisten vestigios del pasado, las típicas casas de madera, las posadas y las ancianas vestidas de kimono barriendo la entrada de sus casas con escobas de paja.

Es prácticamente imposible aburrirse en Tokio. Hay actividades para realizar y lugares para conocer en conformidad con los intereses de todo tipo de viajero. Además, el avanzado desarrollo tecnológico aplicado a la infraestructura de transportes, la vuelven una ciudad fácil de recorrer en su totalidad.

¿Qué podemos visitar en Tokio?
Tokio Sky Tree Tower: Antes conocida como Nueva Torre de Tokio, es una torre de radiodifusión, restaurante y mirador en construcción en Sumida, Tokio, Japón. Es la estructura más alta artificial en Japón desde 2010. Con una altura de 634 metros (2.080 pies), fue completada el 29 de febrero de 2012.

El proyecto fue liderado por Tobu Railway y un grupo de seis emisoras terrestres (encabezada por la cadena pública NHK). Está prevista su apertura al público en la primavera de 2012. La estructura completa es el punto culminante de un desarrollo comercial masivo, ya que se encuentra equidistante de la estación y la estación de Narihirabashi Oshiage.

Uno de los propósitos principales de la Tokyo Sky Tree es ser una torre de televisión y radiodifusión. La torre de radiodifusión actual de Tokio, la Torre de Tokio, presenta una altura de 333 m (1.093 pies), y ya no es lo suficientemente alta como para dar cobertura digital completa, ya que está rodeado de muchos edificios de gran altura.
La Tokyo Sky Tree es la torre más alta del mundo (no así el edificio), superando a la Torre Cantón, la estructura más alta en una isla, más alto que el Taipei 101 y la segunda estuctura más alta del mundo después del Burj Khalifa


Templo Budista Sensoji: El Sensoji es el templo más antiguo de Tokio y está ubicado en el barrio de Asakusa. En el comienzo del acceso al templo se encuentra la Puerta de los Truenos, una magnífica entrada sobre la que se encuentra graficado en tonos de rojo y negro un sorprendente homenaje a Raijin, el Dios del Trueno, y a Fujin, el Dios del viento. Desde la Puerta de los Truenos hasta el Sensoji, conduce una callecita llamada Nakamasi-dori que se encuentra repleta de tradicionales puestos de venta con prendas de vestir típicas, recuerdos para turistas y golosinas de la zona.



Estadio de Sumo “Kokugikan”: El Sumo es el deporte nacional proveniente del sintoísmo. En Ryogoku se encuentra el estadio “Kokugikan” de Tokio y, en el primer piso, un museo dedicado a la preservación de la cultura de ese deporte.



Jardín Dembo-in: El Jardín Dembo-in, ubicado en Asakusa, fue creado en el siglo XVII por Kobori Enshu, el máximo exponente del diseño de paisaje Zen. Pareciera ser un verdadero secreto la existencia del Jardín, porque suele estar vacío y sereno. Integra la propiedad del abad del templo de Senso-ji. 



Los jardines japoneses: Una de las grandes tradiciones por las cuales se reconoce a la cultura japonesa en el mundo es su excelencia y perfección en la confección de paisajes. Así, los jardines japoneses son un manifiesto de la cultura oriental y una excelente muestra de belleza y dedicación, en fusión con la naturaleza.

En Tokio existen varios jardines japoneses que cuentan con grandes extensiones de verde y son un respiro y una dulce atracción al ritmo vertiginoso de la ciudad. Aquí detallamos algunos de ellos, tal vez los de más renombre, pero Tokio nos ofrece a cada paso un lugar diferente para sorprender con la naturaleza y la belleza.

El Jardín Rikugi-en es uno de los grandes exponentes de la belleza oriental, con más de 8 hectáreas de superficie.En este hermoso parque posee un recorrido a través de pequeños senderos que convergen en un lago artificial donde el paisajismo tiene su momento mágico. El camino continúa a través de su hermosa vegetación para llegar a un mirador de 35 metros de altura que nos da una excelente vista del Jardín.



El palacio Imperial – kokyo: El palacio imperial en si no se puede visitar. Es que vive el emperador. Lo que se puede visitar son los parques y torres de alrededor. En las cercanía se encuentra el museo nacional de arte moderno. 


Torre de Tokio: La famosa Torre de Tokio se encuentra en el Parque Shiba, Minato-ku. Se trata de una estructura de 333 metros de altura, lo que la convierte en la torre de acero más alta del mundo así como en la estructura mas alta del Japón.

El diseño de la torre está basado en la Torre Eiffel . A pesar de ser 8,6 metros más alta que la Torre Eiffel, la Torre de Tokio sólo pesa unas 4000 toneladas, mientras que la Torre Eiffel pesa alrededor de 7300 toneladas.

En el auge de la posguerra, en la década de 1950, Japón estaba buscando un monumento para simbolizar su ascenso como potencia económica mundial. De esta forma el Gobierno de Tokio decidió construir su propia Torre Eiffel, la misma que fue completada por la Takenaka Corporation en 1958 (69 años después de la Torre Eiffel), a un costo total de 2,8 billones de Yenes.

La primera planta cuenta con un acuario, que tiene mas de 50,000 peces, en el tercer piso hay un museo de cera, así como otras atracciones, en el cuarto piso existe una galería de arte. También hay dos plantas observatorio, la principal (a 150 m) y la denominada “observatorio especial” (a 250 metros), ambas ofrecen una espectacular vista de 360 grados de Tokio y, en días claros, puede apreciarse también el Monte Fuji.



Maru no uchi – El centro de Tokio: Es el centro de negocios de Tokio. Es la zona entre la estación de Tokio y el palacio imperial. Entre los edificios podemos encontrar el MARU BIRU que en sus últimas plantas alberga caros restaurantes desde donde podemos tener vistas de la ciudad mientras comemos.

Harajuku – Takeshita dori – Yoyogi koen: Podríamos decir que Harajuku es el centro de la moda de Tokio. Justo enfrente de la estación JR Harajuku está la calle Takeshita dori, la meca de la moda para los jóvenes. Es increíble la cantidad de jóvenes que circulan por esta estrecha calle abarrotada de tiendas de moda a derecha y a izquierda. Desde la estación JR de Harajuku hacia la derecha y la primera a la izquierda nos encontramos con Omotesando. 

Pero en esta calle también se encuentra el Oriental Bazaar, una enorme tienda de souvenirs. Ideal para esas compras de última hora. Además seguro que encontramos kimonos, camisetas, yukatas y otras ropas  japonesas.


Shanghai
Shanghai es una ciudad tremendamente especial, marcada por los contrastes entre tradición china, presencia colonial y el desarrollo económico personalizado por el inconfundible Skyline y los rascacielos que se han convertido en la imagen más representativa de Shanghai.

Considerada como la capital económica de China, a orillas del mar, con un importantísimo puerto y dividida en dos por el río Huangpu, Shanghai impresiona al visitante por sus altísimos rascacielos y los modernos edificios de la orilla derecha del río. Tanto con la luz del día, como iluminados por la noche; sea desde la zona del Bund, al pie de los edificios o en un crucero por el río, la vista resulta impresionante.
Pero, siendo Shanghai una ciudad con unos contrastes tan acusados, sólo hace falta apenas cruzar el río para encontrarse con los edificios coloniales del Bund y recordar unos primeros años del siglo XX marcados por la presencia y la influencia de las potencias europeas en la ciudad de Shanghai y en otras partes de China. Una imagen que se ve aún más consolidada con la arquitectura y la tranquilidad del barrio francés, que hacen que el turista se sienta transportado de Shanghai a Europa en unas pocas calles.

Pero Shanghai, al fin y al cabo, pese a sus rascacielos, sus calles y centros comerciales o los restos coloniales europeos, no deja de ser una ciudad china en la que se mantienen las costumbres tradicionales y el modo de vida típico de cualquier otra ciudad: siempre con mucha gente, mucho tráfico y muchos puestos callejeros. Shanghai ofrece una versión más moderna y turística de la China más tradicional en las proximidades del parque Yuyuan, pero no hay que alejarse mucho de allí o buscar especialmente para encontrar barrios populares que contrastan con la ciudad comercial.
Porque, además de la arquitectura y las gentes, Shanghai es una ciudad eminentemente comercial, donde los amantes de las compras pueden encontrar casi de todo: desde los negocios de falsificaciones hasta los centros comerciales más exclusivos, pasando por las tiendas de moda de East Nanjing Road. Shanghai es una ciudad donde comprar puede convertirse en un auténtico placer.


¿Qué visitar en Shanghai?
Crucero turístico por el río Huangpu: Sin duda alguna, una de las principales imágenes que le quedan de Shanghai al turista que la visita es la del perfil de sus rascacielos. Hay muchas maneras de disfrutar de esta vista. Desde la zona del Bund, en la orilla oeste del río, hay muy buenas vistas tanto de día como de noche, con los edificios iluminados. Sin embargo, la mejor manera de verlos más de cerca y sin el agobio de tráfico o coches es subiéndose a alguno de los barcos turísticos que surcan en Huangpu.
Por un precio bastante económico (en el año 2009 eran apenas 50 yuanes), el barco recorre durante una hora el río dando unas sensacionales vistas panorámicas tanto de la orilla de los rascacielos como del Bund. El crucero se prolonga un poco hasta acercarse al puerto, que no tiene nada interesante. Hay también la posibilidad de embarcarse en cruceros de mayor duración, así como de disfrutar de otros noctunos con cena incluida. Aparte de los cruceros turísticos, hay también un transbordador que comunica las orillas del río a un precio irrisorio, pero que nadie espere grandes vistas. 


Pudong y sus rascacielos: La orilla derecha del río (al este) es la zona de Pudong. Dentro de ella, la zona que rodea al parque y la estación de metro de Lujiazui es en la que se han construido los grandes rascacielos. Allí están situados los edificios más altos de la ciudad que son, a la vez, el centro de la pujante vida económica, además de la Torre Perla de Oriente, uno de los símbolos de Shanghai. Curiosamente, y pese a que desde la orilla izquierda del río los edificios parecen muy juntos, al llegar a la zona se puede ver que –a diferencia de otras grandes ciudades plagadas de rascacielos- hay avenidas y bastante espacio entre ellos, por lo que no se trata de un espacio excesivamente agobiante. Se puede visitar de día, pero gana bastante más con las luces de la noche.
En Pudong, algo más al este de la zona de rascacielos, hay también bastantes centros comerciales de nivel alto, que reunen a algunas de las principales cadenas de tiendas de lujo del mundo.
Además, junto al río, se ha creado un bonito paseo ajardinado y con terrazas y restaurantes de moda en el que se puede descansar o pasear tranquilamente con una vista muy bonita del río y el Bund. Por la noche está muy concurrido y se puede concluir perfectamente el día con un paseo por él y volviendo en el transbordador que cruza el río.

Shanghai World Financial Center: En el año 2009, era el segundo edificio más alto del mundo y disponía además del mirador a mayor altura –el Taipei 501 le superaba por unos metros gracias a una antena de televisión-. Aparte de la altura, su forma, con un hueco en la parte superior que hace recordar en algo a un abrebotellas lo hace inconfundible. Dispone de un pequeño centro comercial con cafeterías, restaurantes y algunas pocas tiendas en sus plantas más bajas, pero lo que destaca de verdad es su mirador de observación a 440 metros del suelo al que se puede subir pagando una entrada. Hay tres miradores panorámicos en los últimos pisos, pero con precios diferentes, pero –en realidad- el más impresionante y más preparado es el del último piso, por lo que vale la pena pagar los 150 yuanes que cuesta la subida.
El ascensor no es panorámico y uno se tiene que conformar con ver el indicador de metros durante el trayecto mientras nota en los oídos como sube la presión. Una vez arriba, el mirador principal es un pasillo acristalado desde el que se puede ver toda la ciudad e, incluso, con algunas placas de cristal en el suelo para hacerse una idea de la altura. La impresión no es tanto de vértigo, como de estar “colgado” encima de la ciudad. Las vistas nocturnas, con la ciudad iluminada, merecen mucho la pena. 



Torre Perla de Oriente: Era, y sigue siendo, uno de los símbolos de la ciudad de Shanghai, aunque su valor como mirador ha dejado de ser tan importante una vez que el World Financial Center ofrece lo mismo desde una mayor altura. De todos modos, quien quiera subir a ella podrá hacerlo y, de paso, darse una vuelta por el Museo Municial de Historia, que está ubicado en su interior. 



Bund y East Nanjing Road: El Bund es la zona de edificios coloniales situada en la orilla izquierda (al oeste) del río Huangpu. Los edificios de piedra de estilo británico de los años 30 no nos llamarían la atención en Europa, pero en China, con una arquitectura tan diferente, sí son pintorescos. Además de arquitectura, ofrece un paseo agradable junto al río desde donde se puede ver la panorámica de los rascacielos.
Precisamente en el Bund termina East Nanjing Road, una de las principales arterias de la ciudad y, posiblemente, la calle más comercial de la ciudad. No alberga precisamente muchas tiendas de lujo, que están situadas principalmente en los centros comerciales de la zona de Pudong, pero sí que tiene bastantes tiendas de moda de cadenas de gama media tanto chinas como europeas. A lo largo del día suele ser un hervidero de gente, pero aún más por la noche, cuando los neones de las tiendas empiezan a brillar.  




Jardines Yuyuan: Los Jardines Yuyuan son la cara más remozada y modernizada del centro histórico de Shanghai. Posiblemente tan renovada, que ha perdido gran parte de su sabor tradicional, convirtiéndose en una imitación de lo que era llena de comercios, restaurantes de comida rápida y, como no, todo tipo de turistas. De todos modos, sea como sea, hay que visitarlo. Se trata de un conjunto de edificios de estilo tradicional rodeados de pequeños estanques y algo de jardín. La arquitectura es muy bonita, aunque las aglomeraciones de gente en las épocas turísticas a veces hacen que resulte incómodo observarlas.
No obstante, lo mejor de todo es llegar andando al mercado y darse una vuelta por las calles de alrededor donde- lejos de la pulcritud de la zona reformada- uno puede hacerse una idea de cómo son las auténticas calles comerciales tradicionales de China. 




El Maglev: Me consta que a muchos viajeros les deja indiferentes, pero a otros les encanta la sensación. El Maglev es el tren de levitación magnética, el más rápido del mundo y único en su clase por el momento, que une el aeropuerto de Pudong con el centro de la ciudad de Shanghai. Tarda unos 8 minutos en hacer un recorrido de aproximadamente 30 kilómetros y alcanza velocidades superiores a los 400 kilómetros por hora.




Beijing
Beijing es la capital de República Popular China, la sede del Comité Central del Partido Comunista de China y la del Gobierno Popular Central de China. Es el centro político, económico, cultural y de comunicaciones del país, así como el de intercambios internacionales.

La ciudad se halla en la parte septentrional del Norte de China. Al oeste, están las montañas Taihang; al norte, las montañas Yanshan y la inmensa meseta de Mongolia Interior; al este, el golfo Bohai; y al sureste, la gran llanura del Norte de China. Ocupando una superficie de 16.800 kilómetros cuadrados con una población de alrededor de 11 millones, Beijing tiene 18 distritos municipales y distritos suburbanos bajo su jurisdicción, las cuatro estaciones son muy marcadas. En invierno el clima es frío y seco; en verano hay un calor tropical y lluvia abundante; y el otoño es fresco y agradable. El nivel pluviométrico anual es de 600 milímetros en promedio.
Históricamente Beijing fue una de las capitales antiguas de China. Desde que la dinastía Shang (entre los siglosXVI-XI a.n.e.) fue derribada por el Rey Wu de la dinastía Zhou, quien enfeudó la región de Yan a Prncipe Shao, Beijing ya posee una historia de más de 3.000 años. Llamado Ji en antigñedad, fue la capital del Estado de Yan en el Período de Primavera y Otoño (770-476 a.n.e.). Más tarde, en la dinastía Liao(907-1125), fue su capital temporal, llamada Yanjing, y en la dinastía Jin, Beijing fue establecido como su capital con el nombre de Zhongdu. Adquirió el nombre de Dadu en dinastía Yuan, y luego fue denominado Jingshi durante las dinastías Ming y Qing, con el nombre genérico de Beijing, que significa "capital septentrional". Beijing, como una capital desde la dinastía Jin hasta las dinastías posteriores, ha gozado de una historia de más de 800 años. Allí el trabajador pueblo chino con su inteligencia y arduo esfuerzo ha creado una brillante civilización.

En Beijing se encuentra una concentración de magníficas construcciones de estilo clásico, que representan el apogeo de la arquitectura antigua de China. La ciudad tuvo ambas murallas interior y exterior construidas en la dinastía Ming. Aunque las murallas ya dejan de existir ahora, sus puertas y las torres más importantes todavía permanecen intactas. Por ejemplo el complejo entero del Palacio Imperial, el mayor de su tipo en el mundo y conocido como Ciudad Prohibida, y de la Puerta Tian'anmen; el Templo del Cielo, que se yergue en el sur de la ciudad, y el Palacio de Verano, lugar de veraneo real en el noreste. Los sectores de Badaling y Mutianyu de la famosísima Gran Muralla serpentean por las montañas en los distritos suburbanos de Yanqing y Huairou, y en el de Changping se hallan las Trece Tumbas Ming. Todos ellos tienen gran atractivo para los turistas del país y del mundo entero. La Plaza Tian'anmen, la mayor plaza pública en el mundo, es el centro de Beijing. En su medio hay el Monumento a los Heroes del Pueblo y en el sur se ubica el Palacio Conmemorativo de Mao Zedong. El Palacio de la Asemblea Popular se encuentra al oeste de la Plaza, y al este, el Museo de la Historia de China, y el Museo de la Revolución China. La Plaza Tian'anmen ahora es un lugar preferido tanto de los chinos como de los extranjeros que vistan Beijing. Además los Parques Beihai y Jingshan, el de Colina Perfumada, así como el área pintoresca de Badachu fascinan tanto a los turistas.
Beijing se ha desarrollado con rapidéz en muchos terrenos y la construcción de la ciudad hace grandes progresos de día en día. Especialmente desde que empezó a aplicarse la política de reforma y apertura al exterior en 1978, Beijing se ha convertido en el centro ferroviario y el centro de transporte aéreo tanto nacional como internacional. Para satisfacer las necesidades de los visitantes, en Beijing se han levantado muchos hoteles de estrella-escala junto con los servicios completos turísticos de la infraestructura y de la gastronomía. Además, el transporte en la ciudad es fácil y se cuenta con los viaductos a desnivel.
La ciencia y la cultura modernas de Beijing también se han desarrollado en forma considerable y lo han convertido hoy en el mayor centro científico y cultural de China. Aquí se encuentran la mayor biblioteca nacional, la Biblioteca de Beijing, las mayores instalaciones deportivas del país y hospitales de primera categoría. Es el centro de prensa y ediciones del país, sede de decenas de conjuntos artísticos de categoría nacional, y sus 120 museos lo han hecho merecedor del nombre de "ciudad de los museos". En Beijing se reúne mucha gente distinguida y hay cerca de 100 universidades, algunas muy famosas como la Universidad de Beijing, la de Qinghua y otras instituciones de enseñanza superior. Allí se han formado no sólo innumerables intelectuales y hombres de talento chinos, sino también numerosos profesionales extranjeros. Las sedes de los mayores organismos de investigación y estudios científicos de China, la Academia de Ciencias y la de Ciencias Sociales, se hallan en Beijing y la mayoría de sus más de cien institutos de investigación están en Beijing. Zhongguancun, en los suburbios noroeste de Beijing, es donde se hallan más concentrados la gente altamente calificada y los programas de alta tecnología, y la Universidad de Beijing, la de Qinghua y los diversos institutos de investigación subordinados a la Academia de Ciencia de China se mantienen allí como tres pilares de un trípode. En los últimos años, la industria de alta ciencia y tecnología se ha desarrollado con ímpetu en este lugar, que ha sido distinguido por muchos como "el valle de silicio de China."



¿Qué visitar en Beijing?

La Ciudad Prohibida: Conocida también como el Palacio Imperial o Museo del Palacio Imperial está situada en el centro de Beijing, y era el centro del poder de las dinastías Ming (1368-1644) y Qing (1644-1911) durante un largo periodo desde 1420 hasta 1912. Ese complejo de palacios fue bautizado como la "Ciudad Prohibida" porque las personas corrientes no podían entrar sin permisos especiales en aquella época y sólo los cortesanos podían obtener audiencia del emperador. Su nombre original Ciudad Púrpura Prohibida, procede de su paralelismo con la Constelación Luminosa Púrpura en la que la Estrella Polar, al igual que el emperador en la tierra, se encuentra en el centro. Su construcción se debe al traslado de capitalidad de Nanjing a Pekín que decidió el emperador Yongle cuando obtuvo trono imperial en 1404. Actualmente se la conoce como el Museo Palacio y ocupa 0,72 km², 800 edificios y 9.999 habitaciones. La Ciudad Prohibida es la mayor colección de estructuras de madera antiguas que se conservan en el mundo, y fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1987 por la UNESCO. El Palacio Imperial está situado al norte de la Plaza de Tiananmen y se puede acceder a él a través de la Puerta de esta plaza. El Palacio Está rodeado a la vez por un barrio denominado Ciudad Imperial. A pesar de que ya no está ocupada por la realeza, es un símbolo de la soberanía china y de Pekín, y aparece en los sellos de la República Popular China. El Palacio es una de las mayores atracciones turísticas de Beijing.

La Plaza Tiananmen: Localizada en el centro de Beijing está la plaza Tiananmen, cuyo nombre significa "Puerta de la Paz Celestial". Al extremo norte de la plaza se encuentra La Torre Tiananmen construida inicialmente en 1417 durante la Dinastía Ming.
La Plaza se construyó justo al frente de la entrada de La Ciudad Prohibida, y su uso principal en el pasado era para celebrar ceremonias públicas, en donde eran proclamados y anunciados los nuevos emperadores y emperatrices.
La plaza mide 880 metros de norte a sur y 500 metros de este a oeste, con un total de 440.000 metros cuadrados de superficie para convertirla en la plaza de mayor dimensión en el mundo.
La plaza es utilizada hoy día por los locales como espacio recreativo en donde asisten para caminar y volar cometas.



La Gran Muralla China: La Gran Muralla China, es una de Las Siete Maravillas del Mundo y está listada en la UNESCO como Patrimonio Mundial desde 1987. La Gran Muralla reposa como un dragón durmiente en su recorrido del este al oeste, atravesando montañas, praderas y desiertos en su recorrido de 6,700 kilómetros sobre el Norte de China.
La Muralla era inicialmente secciones de fortificaciones militares que se levantaban al norte durante la Primavera, el Verano y durante temporadas en donde el riguroso clima nórdico lo permitía. Los trabajos eran realizados por militares, prisioneros y campesinos de la región, y demandó inmensas cantidades de materiales, recursos y sacrificios para llevarla a cabo.
Los trabajos de la gran muralla comenzaron durante los siglos 7th y 8th A.C. como fortificaciones defensivas y eran proyectos de escalas regionales. No fue hasta la llegada de la Dinastía Qing, cuando se ordenó que todos los fuertes fuesen unidos del este al oeste para así entrelazar y crear una fortaleza de 5.000 kilómetros, para resguardar al país de sus enemigos del norte.
Durante la Dinastía Ming la Muralla fue renovada 18 veces para preservarla, adicional a los trabajos de mantenimiento, 1.000 kilómetros más de muralla fueron añadidos a la existente para extenderla y llevarla a su longitud actual de 6.700 kilómetros.
La Gran Muralla es la construcción más emblemática en china y símbolo de su civilización. Casi una cuarta parte de su población participó en el momento de su construcción. La culminación de la Muralla pone en manifiesto el deseo, la determinación y tenacidad del pueblo chino.

La Ciudad Subterránea: La ciudad subterránea de Beijing es una de las construcciones o cosa más curiosa que se puede ver durante la visita en la ciudad. Construida durante la Guerra Fría, en la década de los 60, para resguardarse de un hipotético ataque ruso en aquel entonces, la ciudad contiene casi 100 entradas secretas, pero ahora es parte de las atracciones turísticas de Beijing. En los túneles que se construyeron en aquel entonces, se hallan hoy tiendas, restaurantes y locales comerciales.




Zhoukoudian: Para los amantes de la historia y de la antropología, Zhoukoudian (la caverna del Hombre de Pekín) es una visita obligatoria. La caverna está situada a 50 kilómetros al suroeste de Beijing, y en ella se albergaban los restos del Hombre de Pekín, espécimen humano que se calcula puede tener cerca de 200000 a 500000 años de antigüedad.





Las ruinas del Yuanmingyuan: Son bastante impresionantes, aunque ya no quedan más que restos de estos ancestrales jardines de la dinastía Quing. 



Las Tumbas Ming: También están localizadas a varias decenas de kilómetros de Beijing, concretamente a unos cincuenta kilómetros de distancia. En ellas se encuentran enterrados diversos emperadores y emperatrices que gobernó a China durante casi tres siglos.



Daguanyuan: es una réplica del jardín imperial descrito en la novela "El Sueño del Pabellón Rojo", escrita en tiempos de la dinastía Qing. Inicialmente se construyó con fines de decoración de exteriores para el rodaje de una serie basada en la novela, pero posterior al rodaje de la mencionada novela se decidió que fuese permanente. Desde 1988, año en que finalizó su construcción, Daguanyuan se ha convertido en una de los mayores reclamos turísticos de la ciudad de Beijing.



El Palacio de Verano: Es otra muestra de las construcciones míticas y colosales de la época imperial que reinó en Beijing. Su construcción aunque más tardía que muchas de las anteriores, data desde el año 1750. El Palacio de Verano está integrado principalmente por la Colina de la Longevidad y el Lago de Kunming, cuya superficie cubre una área aproximada de 290 hectáreas, de las cuales tres cuartas partes están cubiertas por aguas.




Xi'an
El destino turístico de Xian es una ciudad conocida principalmente por los famosos Guerreros de Terracota. Considerado como uno de los descubrimientos del siglo XX, los Guerreros de Xian, también conocidos como los Guerreros de Terracota, se componen de mas de 7.000 figuras a tamaño natural de guerreros enterrados hace  2.000 años junto a todos sus armamentos y carros de combate,  todo para preservar y vigilar la paz eterna del autoproclamado primero emperador de China Quin Shi Huan.

Además de los guerreros de terracota se puede disfrutar en Xian de otras actividades como por ejemplo visitar la Muralla de Xian, aunque no es tan conocida como la  Gran Muralla China, el turista que visita esta ciudad no puede perderse la vistas de todo Xian desde las partes mas altas. Debido a que es una muralla bastante extensa se recomienda visitarla en bicicleta, además que como muchas ciudades de China, el alquiler de bicicletas para turistas es bastante asequible. 


¿Qué podemos visitar en Xian?

La muralla de Xian: Se eleva aproximadamente a unos 12 metros, y su ancho es de 12 a 14 metros en la parte superior, y de 15 a 18 metros en la parte inferior. La estructura para los vigilantes (centinelas) dentro de la muralla fueron diseñados de tal forma que el ejército pudiese salvaguardar la gran estructura. Originalmente, el muro de la ciudad de Xian, fue construido con capas de tierra y la base también se hizo en base a capas de cal y arroz pegajoso. Hasta la fecha, la restauración de la muralla de la ciudad se ha realizado tres veces.




Las Termas de Hua Qing: A 30 kilómetros de Xian, es famosa por su romántico paisaje que refleja la historia de amor del emperador Xuanzong y su concubina Yang Guifei en la dinastía Tang. Su larga historia y la ubicación entre los maravillosos paisajes Xian atrae aun gran numero de visitantes para visitar y bañarse en esta fuente termal.


Los jardines imperiales: Se puede ver la Gran Pagoda de la Oca Salvaje. Estructura arquitectónica de siete pisos que fue construida durante la época de la dinastía Tang -es el símbolo de Xian. La construcción se realizo con el fin de custodiar los 657 tomos de escrituras budistas traídas desde la India por el monje Xuan Zhang.


Macao

Macao se encuentra ubicado en la costa al sur de China, cerca de la provincia de Guangdong y de Hong Kong, conformada por la península de Macao y las islas Taipa y Coloane las cuales se encuentran comunicadas por varios puentes.
Puerto privilegiado por su ubicación geográfica en la ruta comercial entre Japón y Malaca, lo que hace de Macao una ciudad próspera.

Destino muy importante para el turismo que es uno de los ingresos más importantes de la ciudad, así mismo recibe diariamente miles de visitantes desde Hong Kong que llega en los ferrys a jugar en los casinos de la ciudad ya que en Hong Kong como en la China continental los juegos de azahar se encuentran prohibidos, en Macao es el único lugar donde los casinos están permitidos legalmente.

Macao posee un rico patrimonio histórico que es el motivo por lo que miles de turistas llegan a la ciudad cada año para conocer de cerca su extraordinario pasado. Es una ciudad colonial, antigua colonia portuguesa, cuyo casco histórico fue declarada por La UNESCO como patrimonio mundial en el año del 2005.

En el centro histórico de Macao se puede apreciar el edificio de correos, los restos de la Iglesia de San Pablo y la fortaleza del Monte en uno de sus ambientes funciona el Museo de Macao, edificios construidos por los jesuitas que llegaron para evangelizar estas tierras, en este lugar se encuentra también el templo chino Na Tcha que contrasta con las construcciones portuguesas.

Macao es una ciudad interesante, la mezcla de las diferentes culturas, la historia ha influido sobre las costumbres y aspectos de la vida diaria de la ciudad. Los turistas que la han visitado concuerdan que Macao es una ciudad extraordinaria para hacer turismo, con sus calles limpias, ordenadas, hermosos jardines y bellos paisajes que la rodean.
Para conocer la ciudad no hay nada mejor que recorrer a pie por sus calles y apreciar el patrimonio cultural de la ciudad. En la parte meridional de la isla se encuentra la zona más moderna de la ciudad, aquí se puede encontrar muchos hoteles de lujo y los locales de los casinos, que al llegar la noche se encuentra repleta de personas de diferentes partes del mundo.
Las islas de Taipa y Coloane, unidas a la península por dos puentes, ofrecen a los turistas, tranquilas playas y la belleza de los paisajes naturales, lugar para desconectarse de la bulliciosa zona peninsular.
La gastronomía de Macao es extraordinaria por la variedad de platos de todo el mundo que se ofrecen en sus restaurantes, comida de estilo portugués, cantonesa, japonesa, coreana, italiana y francesa, son la delicia de losturistas.

Macao es el destino turístico para ir de viaje, lugar donde el intercambio de culturas ha creado una simbiosis para formar su propia identidad. Ciudad muy intensa, animada y con una rica historia.



¿Qué podemos visitar en Macao?

Las ruinas de la catedral de San Pablo: La única fachada que queda en pie es la de granito. Las obras de la catedral se terminaron en 1637, y el edificio sufrió un terrible incendio en 1835, quedando reducido en cenizas.



El faro del monte Guia: Está situado en el monte más alto de Macao y ofrece una vista increíble sobre la ciudad. Este faro se construyó en 1864 y es el más antiguo del Extremo Oriente, sigue funcionando en la actualidad.




El templo de A-Ma A-Ma: O también de la “Sra. Lin Mo”, que socorría a los marines y pescadores del peligro en altar mar. Por ello, se convirtió en su protectora y, bajo el reinado del emperador Kangxi de los Qing, fue nombrada “Diosa celestial”. 



El museo de Taipa: Está situado en la calle costera de la isla de Taipa, este museo refleja la vida de los portugueses en Macaos, sus habitaciones. reverberes de la calle y los caminos adoquinados aportan todo el encanto al lugar.

Los casinos y el juego: Si por algo es conocida Macao es por ser "Las Vegas de China". Macao es el único lugar del país donde el juego está legalizado y su economía depende de éste en un 70%.

Los casinos son obras faraónicas y desde 2006 la recaudación de éstos supera a la obtenida por los de la ciudad de Nevada. La explicación es clara: hay más de 3.000 millones de personas que viven a menos de cinco horas de vuelo, mientras que en Las Vegas a esa distancia sólo viven 400 millones.

Si visitáis Macao no podéis perderos los casinos Sands y Venetian y, si vuestro presupuesto lo permite y queréis pasar la noche en la ciudad, dormir en este último merecerá la pena.




Hong Kong: La ciudad de dos almas
Hong Kong es una ciudad donde los contrastes son dignos de admirar: Riqueza y pobreza, luz y penumbra y oriental y occidental son algunas de las clasificaciones que podrán hacer los visitantes. Sin duda los 150 años de influencia colonial y los 5.000 de tradición china han hecho que Hong Kong sea un lugar con personalidad propia.
Hong Kong es uno de los motores económicos de China y su ciudad más moderna. Hong Kong es una ciudad que no duerme, una ciudad con decenas de visitas de ocio y culturales, con decenas de mercados y mercadillos callejeros.

Se dice que la ciudad tiene 2 almas, su antigua alma británica y su nueva alma China que se complementan entre sí, sin llegar a confrontarse. Su despliegue arquitectónico es alucinante y cada mes la ciudad recibe 3 millones de visitantes aproximadamente, la mayoría provenientes de China.
Su principal actividad está en los servicios financieros y su bolsa de valores es la segunda de Asia, superada por la de Tokio.
En Hong Kong, miles de personas tienen como costumbre matutina la práctica del tai chi en las calles, una milenaria gimnasia que “fortalece el cuerpo y serena el ánimo”, se ofrecen clases gratuitas para aquellas personas que quieran participar.
La ciudad cuenta con aceras elevadas y pasarelas construidas para el paso de los peatones, así se evita cruzar por el medio del tráfico de los coches.
Para movilizarse por la ciudad se pueden utilizar los tranvías que brindan un servicio eficaz, rápido y cómodo a la vez.  
Si queremos conocer un lugar recomercios tradicionales chinos, nos tenemos que dirigir al Western Market, donde se pueden encontrar elementos culinarios que para nosotros son desconocidos, así como también algunas curiosidades como unas figuras que son como regalos que se hacen a los muertos para que disfruten en el otro mundo de los bienes materiales que dejaron atrás.
En Hong Kong abundan los hoteles de primera categoría, ya que es una ciudad que tiene mucho turismo de negocios. Pero también constan muchos albergues mucho más baratos donde se alojan el resto de turistas, en especial chinos. Aunque en este tipo de alojamientos nos tenemos que arriesgar a qué nos podemos encontrar ahí dentro.
En la ciudad se pueden observar muchos lujos, pero también la parte de la pobreza aunque abundan más los lujos y la riqueza. En conclusión es una ciudad digna de visitar con muchos contrastes y atractivos turísticos que llaman la atención.



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